cerré los ojos e hice algo que no había hecho desde hacia meses: recé. Recé para pedir una respuesta, porque lo amaba...
Quería empezar y acabar el día entre sus brazos. El me dio todo lo que necesitaba y algunas cosas que ni siquiera sabia que necesitaba.
Me asombraba de la sensación de plenitud que tenia cuando estábamos juntos; y cuanto mas intentaba dar la espalda a la verdad, mas me afianzaba.
Quiero que siga conmigo después del verano. Lo quiero durante todas las estaciones hasta que expire el último aliento.