Seguidores

Mostrando entradas con la etiqueta Angelitos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Angelitos. Mostrar todas las entradas

domingo, 5 de diciembre de 2010

Dulces Sueños


Un sueño que te anestesia no puede ser bueno. Soñar a veces es una manera de no vivir.
A veces soñamos que tenemos eso que en la realidad no podemos tener ¿Quién quiere despertar de ese sueño?
Un sueño hecho realidad es una contradicción, un sueño es sueño, y la realidad es real.
Es más fácil creer a alguien que te dice que va a estar todo bien aunque sea una mentira que a alguien que te dice la verdad aunque no sea tan soñada.
Una realidad que duele se cura con más realidad, nunca con negación.
Los sueños se rompen como un cristal ante la realidad.
Los dulces sueños tienen un único objetivo, tapar lo amarga que puede ser nuestra realidad.
Los dulces sueños están hechos de ilusión, de todo lo que no es real. Y la ilusión está hecha de dulce olvido, olvido de la amarga realidad.

domingo, 7 de noviembre de 2010

Tiempo de cambios...


Los días van pasando vos ni te das cuenta y de pronto, primavera. La vida va cambiando silenciosamente, pero un día abrís los ojos y ves que todo cambió.
Pero no solo la vida cambia sino que también cambia nuestra manera de ver la vida. Un día te das cuenta que lo que ayer veías de una manera hoy lo ves de otra. Cosas que antes ni veías de pronto las empezas a ver en todos lados. Es como un despertar. Y cuando eso se despierta todo cambió, no se puede frenar, como la primavera.
Y cuando cambió la vida y tu manera de ver la vida ya nada se puede hacer. Es tiempo de cambios.
Hay cambios que llevan tiempo, pero a veces es tiempo de cambiar. A veces hay que ponerse los pantalones largos, tomar la iniciativa y hacer el cambio.
Saber a qué cambios o cuando es tiempo de cambiar es algo muy difícil, pero tal vez de eso se trate ser adulto.
Hay una gran diferencia en darle tiempo a algo y dejar pasar el tiempo. Darle tiempo a algo es dejarlo madurar, es tener la valentía de saber esperar. Dejar pasar el tiempo es tener la cobardía de no hacer lo que queres hacer cuando lo queres hacer.
Que el tiempo pase y el cuerpo te cambie es natural, no dejar pasar el tiempo y cambiar eso es madurar.
Madurar es tal vez aceptar los cambios que vienen con el tiempo y saber cuándo es tiempo de cambiar. Por eso es tan difícil ser adulto, porque no es una cuestión de edad, podes tener 15 y ser muy maduro o tener 50 y ser infantil.
Yo era una nena que se negaba a aceptar que había cambiado, hoy quiero ser una mujer que sabe cuándo es tiempo de cambiar.
Tal vez hoy deje de ser una nena y aprendi a aceptar los cambios que trae el tiempo y aprendi a distinguir cuando es tiempo de cambiar.

miércoles, 18 de agosto de 2010

Para bien, o para mal, el amor nos transforma


A veces da miedo abrir los ojos, porque por ahí los abrís y ves todo mal. Y eso es lo que en verdad da miedo, los cambios. Como un chico que juega a las escondidas tapándose los ojos, creyendo que así no lo ven, uno a veces cierra los ojos como si así fueran a desaparecer los problemas. Como si muerto, fueran a desaparecer las cartas feas. Uno se hace el ciego, como si el dolor que siente no existiera. Uno detesta y ama a esa persona o a ese espejo que te canta verdades. Uno detesta y ama a quien abre tus ojos.
Abrir los ojos tiene gusto a agridulce. Por un lado, se pierde la magia, pero por el otro... se sale del engaño. A veces lo que tenemos que ver es tan horrible, que preferimos hacer que no vemos y cerrar la puerta, y vivir en una cajita de cristal. Y otras veces la burbuja se pincha, y no queda otra que abrir los ojos y mirar lo que no queremos ver. El corazón se nos estruja y nos quedamos sin aire, ahogados.
Duele abrir los ojos. Es como salir de la oscuridad, que la luz te enceguece. "Ojos que no ven, corazón que no siente".... Mejor mirar para otro lado, dicen. Pero para que algo cambie hay que romper la burbuja, hay que salir de la cajita de cristal. Abrir los ojos y animarse a ver, aunque lo que haya para ver nos estruje el corazón.
 
frases